Amazon se perfila como el enemigo número uno de la Feria del Libro de Madrid

“Amazon es el verdugo de los libreros, y de todo el sector editorial español. Si fuera por ellos, nos comprarían incluso la Feria del Libro”. Así, con este tono de rabia, se despachaba un veterano librero durante la rueda de prensa de presentación de la 71 edición de la Feria del Libro de Madrid.
La Feria, que se celebra del 25 de mayo al 10 de junio, con Italia como país invitado, centra desde hoy todas las esperanzas de las librerías. La crisis económica les está pasando factura y esperan que la cita en El Retiro salve los nefastos números de este principio de año.
Sin embargo, no es solo la recesión lo que está dañando a los libreros. También lo es, según nos confirman, la implantación de Amazon en España y su política agresiva de precios de libros y de e-books.
“Amazon es el enemigo número uno que tenemos las librerías. No respetan el precio fijo del libro y, por eso, hemos presentado una demanda contra ellos”, recuerda Fernando Valverde, presidente de CEGAL, patronal de las librerías, y también secretario de la Feria del Libro madrileña.
La directora de la Feria, Pilar Gallego, es de la misma opinión. Incluso lanza una pregunta a las administraciones: “Las librerías pagamos nuestros impuestos. ¿Dónde los paga Amazon?”.
Lo que está claro es que el sector editorial, y los libreros en particular, están muy preocupados ante la estrategia de Amazon, justo ahora que llega la Feria del Libro de Madrid en medio de una virulenta crisis económica.
La multinacional estadounidense crea un fuerte hábito de compra online en cada país en que se instala, gracias, además, a que potencia el factor precio. Si los lectores adquieren libros desde casa, las librerías se resienten.
Muchas librerías ya sufren una caída de ventas del 30% desde marzo a mayo, según confirman algunos libreros. No hay tráfico de lectores a sus establecimientos y esperan que, ahora, las tres semanas de la Feria sean un pequeño salvavidas.
No obstante, la cita en El Retiro no es más que un balón de oxígeno a corto plazo. Normalmente, allí, una librería especializada, por ejemplo, suele facturar entre 24.000 y 30.000 euros, cifra importante pero no excesivamente significativa para sus cuentas anuales.
“El sector del libro está tan tocado por la crisis como otros sectores. Organizar una edición más de la Feria es quijotesco, porque los molinos de viento no son fáciles de vencer”, dijo Pilar Gallego en su discurso de presentación de la Feria, en el Ayuntamiento de Madrid.
Nunca antes se había escuchado un tono tan pesimista en un acto que, en otros años, resultaba bastante festivo. Hoy, no.
Cuando a los responsables de la Feria se les preguntó por qué no apostaban por el libro electrónico como posible incentivo de ventas, la respuesta fue la misma que otros años.
“Los lectores van a El Retiro a ver libros y no aparatos electrónicos [e-readers]. Muchas librerías venden allí e-books, pero ubicar un ordenador en tampoco espacio dificulta la venta de los libros de papel”, exponía Teodoro Sacristán, director de la Feria del Libro de Madrid.
Más aún, la presidenta de la organización, Pilar Gallego, explicó que las librerías incluso han dejado de vender e-readers en sus establecimientos.
“Es un soporte que cambia a gran velocidad y sus precios quedan desactualizados cuando los periódicos ofrecen aparatos similares con rebajas importantes”, dijo Gallego.
Recordemos que los estatutos de la Feria del Libro sí permiten vender e-books a las librerías y editoriales que tengan establecimiento físico, pero no aparatos de lectura electrónica, como e-readers o tabletas.
Lo que sí está claro es que los libreros quieren apostar por el comercio electrónico como plan de futuro para así compensar la fuerte caída de ventas.
No en vano, CEGAL, la patronal de las librerías, tiene sobre la mesa un proyecto de plataforma de venta online que intentará agrupar a todo el sector, según confirma Fernando Valverde.
El objetivo es intentar que Amazon no se coma todo el pastel. Hoy por hoy, la multinacional de comercio electrónico es el principal enemigo de los libreros y, por extensión, de la Feria del Libro de Madrid, su cita más importante del año.
“No hace falta ir a El Retiro para comprar un e-book. La gente puede hacerlo desde casa. La Feria tiene otros alicientes”, reiteró Teodoro Sacristán, director de la organización.
La 71 edición de la Feria congrega, como cada año, a libreros, editores y lectores en las casetas de El Retiro. La posibilidad de un autógrafo con Eduardo Galeano, Carlos Ruíz Zafón, Francisco Ibáñez, Camila Läckberg y el resto de escritores invitados quizás sean ese aliciente. Los libreros así lo esperan.
El ocaso del libro…

Por: Adriana Roque R.*
Parecerá extraño escribir sobre una de las ferias del libro más grandes del mundo y y darle un título algo crepuscular, pero tras recorrer durante varios días las diferentes clases de espacios que ofrece, es la sensación que me queda. En otras palabras, tras caminar, preguntar, observar, escuchar, correr, empujar, y demás verbos aplicables a la situación, sólo queda entender que la FILBo, tal como está planteada actualmente, no es otra cosa sino el acabamiento mismo del libro. El libro, claro, no como soporte físico -sea este cual sea-, sino como experiencia; en últimas, el libro como lectura.
Muchos pusieron el grito en el cielo cuando el mercado comenzó a plagarse de los soportes digitales de lectura, los famosos tablets. Un objeto como el Kindle parecía amenazar la existencia de los libros. Sin embargo, esto solo puede pensarse así en la medida en que se entienda el Kindle (o iPad, o cual sea) como un reemplazo del libro, y no como un modo diferente de libro. Los tablets no son más que un soporte distinto, que en última instancia conserva aquello que se busca cuando se acude a un libro: la lectura. Un soporte digital nunca aniquilará el libro, pues en realidad busca una forma diferente (más práctica, dirán algunos, más liviana) de permitir que el lector y la lectura se encuentre en aquello que denominamos “libro”. Permite, finalmente, que la experiencia como tal se de, suceda. Va de la mano del libro, el de páginas y carátula.
Pero al entrar a la FILBo, donde precisamente abundan aquellos objetos físicos en cantidades industriales, la lectura se instala en una suerte de limbo. Si no contamos el pabellón infantil y juvenil, donde su organización física demuestra que aún entienden que vender libros es también fomentar y permitir la experiencia que ellos generan, la lectura brilla por su ausencia. No puedes mirar los libros con calma, quizás sentarte una media hora y leer uno (sin importar si lo vas a comprar o no), curiosear sin tener encima los ojos inquisidores de un vendedor. Es una muestra de los hábitos actuales de gran parte de los lectores en formación: instantáneo, masivo, desechable.
Una mirada medianamente objetiva tiene que aceptar que es más un espacio de exhibición y comercio, que de lectores y lectura. No hay nada de malo en querer vender libros. Hay una industria y existe por algo. Sin embargo, la FILBo, como ha sido planteada, más que permitirle al lector acercarse, curiosear, relacionarse con los libros (físicos y digitales), es un espacio en el que las grandes -grandísimas, tremendas- editoriales exhiben sus novedades, sus productos y claro, sin duda, también sus saldos y sus arrepentimientos.
En un país como el nuestro, en el que la producción de estos objetos es mínima, nos encontramos, además, con una exhibición de distribuidores de editoriales. Es decir, vamos a ver, aglutinados dentro de los pabellones, a aquellos que importan lo que las editoriales publican. También por eso los libros siempre han sido tan caros en Colombia; y también por eso nunca dejarán de serlo, ni siquiera en la FILBo. Aunque exista el trabajo editorial independiente, lastimosamente se ve enmudecido, resulta invisible, gracias a la grandilocuente presencia de la muy consolidada máquina editorial. Es triste ver cómo, por cuestiones de recursos, las grandes comercializadoras acaparan la mayor parte de los pabellones mientras las pequeñas editoriales independientes tienen que amontonarse en un stand de dos por cuatro metros.
Asistir a la FILBo no es propiciar un espacio con el libro, no es permitir el encuentro con una -o muchas- ideas (escrita, gráfica, ilustrada), es pagar la entrada a un almacén de cadena para comprar los alimentos que están en oferta, antes de que su fecha de expiración se cumpla.
PS. Si en algo les quedó sonando lo que dije, recomiendo el siguiente artículo: http://blogs.elpais.com/el-salto-del-angel/2012/04/nos-ocurre-con-el-libro.html
*Bloguera invitada. Filósofa. Bloguera, editora y webmaster de www.hojablanca.net . Directora de Promoción de www.lastana.com. @ariadna502
El lento avance internacional de los rivales de Kindle

Sony, Kobo y Barnes & Noble, compañías rivales de Amazon, presentaron sus planes de futuro en la Feria del Libro de Londres (LBF). Laura Hazard Owen, en un artículo publicado en la página web PaidContent, presenta las previsiones que han realizado estas empresas y que han recogido distintas publicaciones digitales.
Sony lanzó “más bien tarde” -puntualiza Laura Hazard Owen en su artículo- su tienda Reader Store en el Reino Unido. “Queremos dar a la gente acceso libre a nuestra Reader Store con un hardware distinto de diferentes fabricantes” -dijo el director general de la plataforma de lectura digital de Sony Tadamasa Kitsukaha y de lo que ya dió cuenta Publishing Persperctives.
Por lo que respecta a Kobo, The Bookseller informó que esta compañía lanzaría su plataforma de autoedición de libros electrónicos este verano, algo que en opinión de Laura Hazard Owen no se puede calificar de “expansión lenta”. El director de la compañía añadió que ésta planea llegar a una docena más de países para este año 2012. También anunció que ampliaría su colaboración con la cadena de tiendas británica WHSmith.
Por último, Barnes & Noble no hizo ningún anuncio oficial sobre el “tan rumoreado” lanzamiento de Nook en el Reino Unido en colaboración con la cadena de librerías Waterstones. Sin embargo, The Bookseller hizo publico que la empresa había enviado acuerdos internacionales para la distribución de contenido digital a editores británicos antes de la LBF y que había tenido la agenda repleta de reuniones con editores del país.
FILBO reflexiona sobre la influencia de la tecnología en los libros

Estamos a tan solo dos días de comenzar la versión número 25 de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, más conocida como FILBO, y en ella habrá un espacio para todos. Eso incluye a los ebooks y todos los componentes tecnológicos que están cambiando la forma en como las personas se acercan a los libros y al conocimiento.
El programa, que se dio a conocer la semana pasada, tiene como invitado principal a Brasil, y este es el momento en el que quienes quieren asistir a las dos semanas del evento comienzan a hacer planes. ¿Qué es a lo que vale la pena ir si está interesado en ver un poco más sobre libros y tecnología? Estas son nuestras recomendaciones.
Encuentro Internacional ‘Todo comienza en un libro…’
Este será el plato fuerte para los interesados en cómo afecta la tecnología a los lectores. ‘Todo comienza en un libro…‘ es una reflexión sobre la influencia del cine, la televisión, el desarrollo de muchos de ellos para tablets y smartphones, la edición y el marketing digital. Estos temas hacen que exista la necesidad de sentarse a hablar de ello.
El 19 y 20 de abril se llevará acabo este encuentro internacional, y durante estos dos días se hablará de temas como libros y nuevos medios como videojuegos; los ebooks y la industria editorial; y hasta de SOPA, PIPA y Anonymous en medio del derecho a la información.
Los eventos a los que hay que asistir.
Con dos semanas, hay algunas conferencias que valen la pena y que puede ser el complemento perfecto para informarse sobre estos temas.
- Un viaje optimista por el futuro, Mark Stevenson: domingo 22 de abril, 6 p.m. El autor muestra su ‘libro de ciencia’ que parte de una inquietud sobre las posibilidades de la tecnología.
- El lugar de la crítica, Luis Fernando Afanador y Miguel Sanches con Nicolás Morales: lunes 23 de abril, 6 p.m. Analizarán qué papel tiene la crítica del libros ahora que se encuentran diferentes reseñas en Internet.
- El oficio del editor, Valerie Miles, Aurelio Major y Marcelo Ferroni con Margarita Valencia: lunes 30 de abril, 7 p.m. Se hablará sobre como asumir qué deben leer las personas cuando la mayoría está inmersa en Internet.
Bubok te da un pase VIP a la Feria Internacional del Libro en Bogotá

Desde el próximo 18 de abril hasta el 1 de mayo, se realizará uno de los eventos más grandes de la industria del libro en Iberoamérica, con representantes de empresas de todo el mundo.
Bubok en esta ocasión te da gratis un pase VIP para cualquier día del evento, solo debes decirnos el correo electrónico de 3 personas que se hayan registrado en nuestra web debido a tu recomendación e inmediatamente serás el dueño de uno de los 25 pases VIP.
Envíanos tu lista de 3 correos electrónicos al email info@bubok.co y te haremos llegar el pase de entrada a tu casa.
¿No has contado sobre Bubok a nadie? Hazlo ya! Recuerda que solo tenemos 25 pases para entrar a la 25ª Feria Internacional del Libro en Bogotá.
Tendrá literatura digital rol importante en Feria de Libro de Leipzig

La Feria del Libro de Leipzig abrió sus puertas, y hasta el próximo domingo se prevé la visita de unas 160 mil personas interesados en las actuales tendencias de la literatura tanto impresa como digital.
En este evento, el segundo más importante en Alemania después de la Feria del Libro en Frankfurt, más de dos mil editoriales de 44 países presentarán sus publicaciones sobre temas especializados, así como novelas, poesía y ensayos.
En la sección de literatura de la Feria, que este jueves revelará al ganador del premio dotado de 45 mil euros que lleva su nombre, destacan autores como Anna Katharina Hahn, Thomas von Steinaecker, Sherko Fatah y Jens Sparschuh.
La víspera, en la inauguración, se otorgó el “Premio al Entendimiento Europeo” a los historiadores Ian Kershaw (Inglaterra) y Timothy Snyder (Estados Unidos) por su análisis de la historia alemana y europea durante la dictadura nazi.
El festival “Leipzig lee” se suma a los eventos distintivos de la Feria del Libro, donde varios autores ofrecerán veladas literarias en sitios poco convencionales de la ciudad, como un balneario o una planta purificadora de agua.
Los organizadores del evento, que al contrario de Frankfurt abre sus puertas al público en general y no sólo al especializado, destacaron las numerosas actividades dirigidas a niños y jóvenes, en cuyo marco se recibe la visita de decenas de grupos escolares.
Los países invitados de honor en esta fiesta de la literatura son en esta ocasión Bielorrusia, Polonia y Ucrania, representados entre otros por los autores Adrzej Stasiuk, Juri Andruchowytsch y Setlana Alexijewitsch.
Esta feria es considerada un importante “barómetro del mercado literario” al inicio del año, y permitirá medir el comienzo de 2012 luego de que en 2011 se registró un retroceso de 1.8 por ciento en el volumen de ventas.
A su vez el director de la Asociación alemana del Comercio de Libros, Gottfried Honnefelder, aseveró que este año destacará la digitalización literaria, que crece en contraste con la baja de tres por ciento de la venta de libros en tiendas en 2011.
La Sociedad alemana de Investigación de Consumo informó que el volumen de ventas de libros electrónicos (E-book) creció en 2011 en este país 77 por ciento al facturar 38 millones de euros, 1.0 por ciento del volumen de ventas totales de libros en Alemania.
La entidad precisó que el año anterior los consumidores alemanes compraron cuatro millones 700 mil copias de libros vía Internet para utilizarlas en medios digitales portátiles.